En Tribunal Supremo, en su reciente Sentencia 1209/2023 de 21 de julio de 2023, nos recuerda los elementos o criterios deben tenerse en cuenta según reiterada doctrina del Tribunal Constitución y jurisprudencia del propio Tribunal Supremo a la hora de valorar la confrontación de derechos fundamentales como la libertad de expresión e información con el honor, intimidad e imagen individual.

El caso analizado la demanda presentada consecuencia de un reportaje emitido, de unos diez minutos de duración, donde se informa de que una joven de Salamanca había sido multada por el Ayuntamiento por hacer ruidos que superaban los decibelios permitidos. Alegaba que en el vídeo se identificaba la calle, casa, el piso, y se publicaba la imagen de la puerta de la vivienda de la demandante. La demandante explicó que el periodista manifestaba que los ruidos provenían de la cama de la vecina de arriba, por su actividad nocturna, que provocaban que se cayeran las cosas de la estantería y la imposibilidad de dormir a causa de la fogosidad de la demandante, y daba detalles de las expresiones que escuchaba; y que en el reportaje se apuntaba la posibilidad de la práctica de prostitución.

Si bien la demanda se desestima en primera instancia, posteriormente la Audiencia Provincial recova la sentencia al considerar la información y las expresiones emitidas y manifestadas no se refieren a asuntos de relevancia pública ni interés general, ni por razón de su materia, ni por razón de las personas; solo el morbo hace que se conviertan en noticia aspectos de la vida íntima de una persona con insinuaciones reiteradas sobre que los ruidos están relacionados con su vida sexual, siendo que aunque no se identificara a la persona concreta se habla de una chica, se muestra el barrio en el que vive y la calle, se enfoca el número, se emite una imagen de la puerta del portal, del edificio y de las tiendas colindantes, pudiendo concluirse que con los datos ofrecidos por la periodista se puede identificar claramente a la protagonista del reportaje.

Una vez la sentencia llega a la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo, está confirma la sentencia condenatoria de la Audiencia realizando una ponderación entre los derechos de libertad de información y expresión y los derechos al honor y la intimidad, recordándonos que es constante la doctrina jurisprudencial que declara que para que no se revierta en el caso concreto la preeminencia de la que goza en abstracto la libertad de expresión sobre el derecho al honor, por su carácter trascendente para la formación de una opinión pública plural en un Estado democrático, es preciso que concurran los presupuestos consistentes en el interés general o relevancia pública de lo expresado, sea por la materia, por razón de las personas o por las dos cosas, y en la necesaria proporcionalidad en su difusión (por todas, sentencias 700/2021, de 14 de octubre, 438/2020, de 17 de julio, y 102/2019, de 18 de febrero).

Sobre la identificación indirecta de la persona afectada, la sentencia del Tribunal Supremo 47/2022, de 31 de enero, recuerda que, «con carácter general, en los conflictos entre la libertad de expresión y de información y el derecho al honor y la intimidad, la doctrina del Tribunal Constitucional y la jurisprudencia de esta sala han admitido que cabe apreciar la existencia de intromisión ilegítima siempre que la identificación del destinatario o el objeto de las expresiones resulte posible, siquiera para las personas de su círculo más próximo, por las referencias indirectas o las circunstancias concurrentes» ( STC 266/2005, de 24 de octubre, sentencias de esta sala 437/2014, de 21 de julio; 437/2014, de 21 de julio; 50/2017, de 27 de enero; 156/2018, de 21 de marzo).

Puedes leer la sentencia aquí.